sábado, 7 de noviembre de 2009

La represa sin fin

[por Aníbal Carrasco]
- Si fuesen diez o menos no importaría, pero mire usted, todos nosotros trabajamos arduamente día y noche ¿Cómo es posible que no acabemos nunca?
Aquí hay algo muy extraño ¿Por qué nadie es capaz de detener las faenas y pensar en este trabajo que nunca acaba?

- Quizá todos se lo hayan preguntado, pero en mi opinión a nadie le interesa, mire sus caras, observe el ímpetu con el que se colocan sus cascos y sus batas blancas, estas casi les tocan los tobillos. Fíjese usted en la sonrisa que recorre sus rostros, ellos saben –escúcheme bien- ellos saben que su labor es importante, los demás se lo hacen saber, la comunidad, y sea cierto o no, ellos creen que ayudan a los demás, aunque en este lugar de la laguna todos seamos un poco miopes con respecto a todo el bosque.

- Esa no es razón suficiente deberíamos… ¡La campana está sonando hay que volver al trabajo!

Esa noche aquel castor inquisidor y revoltoso no pudo dormir producto de una pesadilla que volvía y volvía a aparecer en su cabeza. En la pesadilla el se encontraba dando golpes, con un tremendo martillo en las manos, a un pequeño clavo oxidado que se encontraba en un madero de un intenso color café oscuro.

El castor golpeaba y golpeaba pero el pequeño clavo oxidado volvía a salir por el otro lado, en su desesperación el castor trataba de romper la tabla y cuando ya la pesadilla se volvía insoportable se infringía daño él mismo y se despertó sudando.
Esa noche se desveló pensando.

En la laguna en donde el vivía todos se despertaban a las 4:30 de la mañana, ellos despertaban, con el ruido de las maquinarias, a los gallos que no vivían muy lejos de ahí.

El trabajo que movilizaba a toda la laguna era el construir represas, es decir, desviar el curso natural de las aguas por medio de complejas estructuras compuestas en su mayor parte por maderas del bosque y lodo que extraían del fondo de la laguna.

Desde pequeños se les enseñaba las artes de la construcción, pasaban por varios niveles antes de encontrarse cara a cara con el jefe y la división que le asignarían para ejercer su profesión hasta el fin de sus días.

Junto con su preparación técnica e ingenieril, los pequeños castores recibían una formación valórica y ética centrada en los derechos y obligaciones que un castor debía tener con sus pares. En estos cursos se le enseñaba el valor de su trabajo, la utilidad que prestaba a la comunidad.

Los profesores castores se apoyaban en diversos manuales y en una gran cantidad de material audiovisual.

Así los castorcitos salían ansiosos del salón clases esperando algún día salvar a su familia y al resto de personas de los terribles desastres y peligros que la laguna y su curso podían provocar a su comunidad.

*

Nuestro castor inquisidor, aquél que por varias noches no habían podido dormir, una noche sumergido en un profundo sueño comenzó a caminar dormido. Como sonámbulo recorrió grandes pasajes, rincones a los cuales nunca había asistido debido a su poco tiempo y a su ardua labor que ya a esta altura le estaba consumiendo la vida.

El pequeño castor caminó y caminó, cuentan los antiguos que lo hizo por varias horas, hasta que de súbito se despertó de un golpe tremendo que se dio contra una especie de pared lisa y muy extraña que se elevaba a varios metros de altura, arriba a lo lejos había escrito una especia de mensaje, en su asombro el castor dio unos pasos atrás y comenzó a leer:

“El Castor canadensi es un roedor semiacuático de la familia Castoridae. Se caracterizan por construir represas”.
Atención: Se le ruega al público no arrojar alimento.

El pequeño castor volvió a la laguna, sintiendo que portaba una verdad indecible, algo que no podía ser expresado en la lengua castor ni en ninguna otra.
Con la imagen de la pared, que no podía olvidar, recreó su cabeza a un punto tal que sólo ese recuerdo habitaba allí donde antes se animaban hermosas imágenes e inteligentes conceptos.

**

Algunos, sobre todo los sabios y antiguos, dicen que se volvió loco, otros, escépticos y confiados, dicen que sólo fue un mal sueño. Lo cierto es que de ahí en más nuestro castorcito se convirtió en el bufón de la laguna y para desgracia de algunos y el contento de otros nunca volvió a ser el mismo.
--> Leer más...

Carta póstuma de Camilo Beraux

[por Camilo Beraux / Edición Nº 0]








Nunca lo he visto
y nadie jamás lo ha hecho
pero la gente cuenta algo así

Es un ser monstruoso,
asqueroso y terrible.
Putrefacto.
Con más parecido a un tumor viviente
que otro ser creado por Dios

Unos dicen que es gigante,
imparable y destructor.
Sus piernas como setentaitrés hombres de alto
y de ancho otros once más.
Viscoso como salamandra,
no respeta nada,
y dueño de un hambre voraz.

Otros dicen que es pequeño,
del tamaño el poder,
con mil ojos y cien oídos
y un aguijón de alacrán.
De tu piel sus crías incuban debajo
y con tu trabajo ellas emergerán

Hay quienes cuentan que lo han enfrentado y ganado,
pero esas son pobres falacias,
pues quien ha visto las caras de aquella bestia endemoniada
se vuelven locos o son devorados

Así que ten cuidado, joven aventurero.
Ten presente mi advertencia.
Mi alma a sido mutilada
y como yo puedes terminar
si osas enfrentar
a tan terrible
animal.
--> Leer más...

Breve introducción al bostezo...

[por Alejandro Ancapichún / Edición Nº0] BREVE INTRODUCCIÓN AL BOSTEZO Y LA FANTASÍA ORAL. El bostezo es una respuesta fisiológica que tienen ciertos organismos (mamíferos) frente a ciertas condiciones internas que han sido investigadas en laboratorios en la actualidad a través de correlaciones. Sin embargo el bostezo en los humanos no es un signo en el vacío pues está sumergido en la sociedad donde se le atribuyen significaciones, valores y normas, al igual que otras respuesta fisiológicas como evacuar (se realiza en un lugar determinado), estornudar (decir salud), etc.
La significación que se le puede dar al bostezo en la cultura occidental es lo que se tiene que desentrañar ¿Cómo surge? ¿Cuáles son sus componentes sociales? ¿Cuáles son sus consecuencias?

Nosotros asumimos que el bostezo consta de tres componentes, uno conductual que es la respuesta mecánica como expandir la boca y estirarse, uno auditivo que hace alusión al sonido de placer que la persona emite y por último un componente sensorial que es el que siente la persona como satisfacción. En la sociedad el componente conductual tiene una connotación negativa pero irresistible, se asume que la persona no puede reprimir su bostezo, y por ello se cubre la boca. La persona que no se cubra la boca pasa a ser connotada como mal educada, empero no porque espire un olor desagradable (porque el bostezo es aspirante de aire) sino porque “se muestra algo”. Lo que se muestra es la parte interna de la boca (paladar blando).

Otro aspecto que llama la atención es la identificación con el sujeto que bosteza que responde con un bostezo por parte del identificado (bostezo en cadena), y los sonidos emitidos que se asemejan en muchos casos al orgasmo.

Por mi parte pienso yo que el bostezo sin lugar a dudas responde a fantasías orales, ya que se hace aparente en condiciones de aburrimiento (fantasía de onanismo) pero que se tratan de reprimir por su significado inadecuado (“estoy aburrido, esto no me genera placer, por ello bostezo, para autogenerarse placer” ) y por lo que se muestra (la boca como semejante a los genitales femeninos o como acto de desear sexo oral) .

El bostezo siempre nos va a llamar la atención por ello es necesario estudiarlo y analizarlo desde diferentes perspectivas sin olvidar el sustrato biológico que lo mantiene y el placer enorme que genera en la persona (como así también la identificación en lo otros). Sería interesante por ejemplo estudiar como bostezan los ciegos y los mudos, hacer comparaciones entre los bostezos de los animales y el de los hombres, etc.
--> Leer más...

Barbacoa

[por Juan Pablo Álvarez / Edición Nº0] Hay veces que está bien cambiar de apariencia, cuando uno siente que está mal de "corazón" o como sea que se llame ese dentro. (¿Por qué siempre pensamos dualmente?). Bueno, quizás no exista tanto esa dualidad mente/cuerpo, soy un fiel creyente de que ambas se relacionan demasiado como para ser dos entes excluyentes.

Para retomar el hilo hace una semana aproximadamente me corte la barba. ¡Así es! Elimine la última barrera del ejército, quizás la última defensa que tenía, quizás "la forma que modula mi interior". No lo sé. Fue grato encontrarme con la parte inferior de mi rostro... me sentí colegial, y después viejo. ¡Cómo pasan los años! Es súper loco.

Me corté la barba y me siento como cuando te sacan sangre, un poco más liviano. Eso que me gustaba demasiado mi barba, me sigue gustando, pero no sé si me la dejaré crecer nuevamente muy pronto. Creo que le daré tiempo a mi rostro para que lo decida. Cuando esté listo volverá el vello facial.

Uno quiere verse nuevo, pero olvida que trae una historia detrás. Igual que todo se debe buscar un equilibrio. Cuando uno se renueva olvidando la historia puede acercarse al ideal pero en el camino pueden haber serias deformaciones de la existencia, debido a que esta "nueva" existencia no tiene bases históricas en tu vida.

¡En fin! Seguiré mostrando la totalidad de mi rostro por algún tiempo, quizás me crezca un poco los pelos pero no deben volver a llamarse barba por un momento. Me siento bien así... ahora y aquí!


PD: el título del post es super blllulllupb!... fue solo por el BARBAcoa... nada interesante, no?
--> Leer más...

La cultura musical del "güanchunflero"

[por David Burgos / Edición Nº0] Soy y sigo siendo un fanático de la música en español. Es que me gusta entender lo que escucho. El poco dominio del inglés no se debe a una profunda convicción antiimperialista (desearía que fuera así) y responde más bien a la vergonzosa y frustrante actividad de no saber lo que se dice.

Ahora bien, una pieza musical no se compone sólo de palabras y la sonoridad no tiene fronteras ni lenguajes. Esto lo ha entendido muy bien el chileno, que adora a un sinnúmero de artistas y no duda en corear las canciones al son de un buen y explícito “güanchunflero”.

Con el fin de cambiar mi “güanchunflera” cultura musical, decidí buscar en youtube (canciones subtituladas). Comencé con un grupo que me había gustado de niño: Deep Purple. Y la verdad, ahora entiendo por qué tanto virtuosismo instrumental, “Highway Star” dice algo así:

“Nadie va a tomar mi coche.
Voy a hacerlo correr por la pista
Nadie va a vencer a mi coche
Va a romper la barrera del sonido
ohh!!,es una máquina de matar. Lo tiene todo,
fuerza motriz, neumáticos grandes y de todo.”

Sin ir más lejos, la famosísima “Smoke on the water” relata un incendio, no hay introspección, ni mensajes de contracultura, sólo un incendio y un gran banda sonora.

Indagando y reflexionando llegué a tres posibilidades para convertir letras malas en grandes hits musicales. Están los sinceros, sus letras dicen explícitamente que no dirán nada. Ejemplos: “Esta canción no dice nada” (Pancho del Sur), “No tengo nada que decir” (Fito & Fitipaldis).

Por otro lado, están los que para terminar con este problema de crear letras han decidido inventar una lengua propia (cosa que personalmente, intenté hacer cuando pequeño). El ejemplo clásico es el tema “"Gagogigagao” de Guru-Guru. La letra es indescriptible.

Como novedad en este ítem encontramos al grupo islandés “Sigur Rós”, quienes en sus primeros discos decidieron inventar un idioma que llamaron hopelandic. Mención honrosa para el tema “La la” de 31 minutos.

La tercera opción es hacer que el vocalista cante poco y que la banda este dotada de grandes instrumentistas. Deep Purple lo hizo y así tenemos a demasiados grupos con poca imaginación lírica.

En fin, a la música no hay que entenderla, hay que sentirla y disfrutarla. En gustos no hay nada escrito. ¡!Viva el güanchunflero!!
--> Leer más...

Dedicada al 4MA'08 del LJR de Valparaíso

[por Valeria Viancos / Edición Nº0]
Tres decenas de voces se escuchaban al unísono. Unas cantando, otras riendo, otras conversando. Pero todas, todas ellas gritando. Hoy en día esas paredes conservan los recuerdos y secretos de otros. Y así será sucesivamente.
Memorias de chiquillas confiadas en el destino y que hoy no son más que tres decenas de voces tan ajenas, tan externas las unas a las otras.
Somos desconocidas dentro de un mundo desconocido.

(8 de abril del 2009)

Y no ha cambiado mucho hasta el día de hoy.
--> Leer más...

En lo trans: ¿está todo permitido?

[por Alejandro Varas / Edición Nº0] CAVILACIONES SOBRE EXPERIENCIAS VINÍCOLAS EN “EL BAÚL”. Tres observaciones sobre cómo sobrevivir a la fragmentación posmoderna de la sexualidad en el contexto de la fiesta del ello si mis papis fueron “hetero” -colección café solidario [ahora con + hormonas]-


Usted está ad portas de un suceso local que dará que hablar, ya sea por la presunta subversión de las dicotomías de género y sexo que pretende, o por el gran olor a mechón pidiendo limosna que podría acarrear, esto último dado que hay grandes expectativas puestas en aquello ( ). Hablamos sin duda de la fiesta del Ello de esta escuela, o, como ya se aprontan a llamarla algunos, la fiesta del Súperello, -sin mucho éxito por cierto. La pregunta es ¿Qué esperar de esta festividad en el contexto social actual? ¿Veremos sendos traseros lubricados al son de Wisin y Yandel? ¿O seremos asfixiados en sangre, cadenas y chunchules? ¿O el casino se transformará en Pagano y Zeus simultáneamente? A todas estas dudas hay que responder prontamente, ya que el alcohol necesita de un ambiente propicio para surtir efecto.

Para nuestro público erudito podemos plantear lo siguiente ¿Cómo subvertir los lazos de parentesco o cómo orientarnos hacia un status ontológico trans –en donde lo sexual es sólo un aspecto- si consideramos al deseo, dentro del contexto lacaniano, atravesado por la apetencia del deseo del Otro? O, como diría el otrora blog de Chico Seba ( ) ¿Puedo cagarme a mi amigo en la fiesta del Ello? La interrogante es aún más amplia, ya que entenderán ustedes que para algunos el Ello no es reductible a una excusa para ser canalla o malulo, sino que es la institucionalización misma de un estilo de vida complejo que se viene gestando desde hace algunos años con la emergencia de palabras como “trans” y “queer” ( ) [pronúnciese “kuir” y usted no quedará excluido de la plática].

Asistimos a una construcción de escuela que, debe decirse, es también el decantado de procesos alcohólico-políticos encarnados en figuras reconocidas por usted, principalmente hablamos de la generación de 5º año, que, cual calamar en celo, se ha apoderado sistemáticamente de la mayor parte de las ayudantías, espacios de participación política, y mujeres de la facultad; que es la misma generación que tiene este año el deber ético de proseguir la consecución de aquel jolgorio libidinal. Como podrá olfatear, algunos supuestos a la base de esta construcción de escuela –que se construye no precisamente en el campus y en estados de vigilia- obedece a ideologías post-modernas, post-estructuralistas, y post-feministas ( ) muy concretas que intentaremos plantear desde un comienzo con la finalidad de poder hacer partícipe a usted de conductas que según Caponni serían sexualmente patológicas.

1. ¿Qué es la sexualidad? La sexualidad es más que pene, poto, pichi, caca, teta, vagina y clítoris. Hay que precisar que dice relación con un empuje energético somatopsíquico, es decir, pulsional, que no responde a un instinto, sino más bien a una satisfacción más allá de una necesidad. ¿Qué quiere decir esto? Pues muchas cosas, entre ellas que no hay algo así como una predeterminación a desear mujeres u hombres, o una naturaleza heterosexual. Más aún, la elección de un sujeto para satisfacer la pulsión sexual es totalmente contingente, por lo que la ama de casa podrá perfectamente escoger su mejor uslero, asimismo, el señor, su más querido oso de peluche, argumentando que la sexualidad es cultural y por tanto lingüística, sin sentir menor inquietud. En lenguaje lacaniano diga usted que el objeto de la pulsión es totalmente indiferente, lo que satisface la pulsión es el recorrido por el borde del objeto, o dicho de otra forma, no hay objeto que satisfaga a la pulsión sexual. Siéntase más insatisfecho que lagunazo sin cerveza o que histérica en el ring de cuatro perillas.

2. ¿Qué es el sexo y el género? Si usted pensaba que era hombre o mujer estaba muy equivocado. Si usted pensaba que existían los hetero, los gays y los bi, estaba en un craso error. Lo que no estamos dispuestos a abandonar es la existencia de un cuerpo ( ), sin embargo entendiendo este cuerpo dentro de una diversidad incomensurable de formas sexuales tanto en sus manifestaciones corpóreas explícitas como en las orientaciones de satisfacción que involucran a otros. ¿Cómo dijo? El sexo entendido como aquello físico o corporal que distingue al hombre de la mujer no existe, o, si bien existe, es mediante la intervención de discursos médico-científicos que consideran patológicas otras formas diversas de corporalidades. ¿Qué cosa? No existe algo así como los “hombres” y menos aún algo así como las “mujeres” como categorías universales, excluyentes y homogéneas sino más bien existen cuerpos que desean de múltiples maneras atendiendo a los marcos culturales pertinentes ¿Me lo puede repetir?

3. ¿Qué desea el deseo? Pues bien, cuando usted crea que se enamoró de Kimberly o Yesenia, o bien de Jeison o Bairon, y sienta el deseo de tenerlo, y aún más, ose a exclamar ¡deseo tenerte!, habrá que recordar a nuestro archirival y compañero de juergas Jacques Lacan que nos decía que lo que desea el deseo no es al otro sino que lo que desea el deseo es el deseo del Otro. ¿Qué significa esto? Que cuando usted se enamora no quiere tener a fulano o zutana, sino que lo que desea es que este otro lo desee a usted. Claramente no tiene mucho sentido buscar a mengano, amarrarlo a una cama, ponerle esposas, y apagar cerillos en sus pezones, con el fin de que no escape, si lo que busco en verdad no es tenerlo sino que me desee ( ). Lo principal a la hora de hacer un torpedo acá es que no hay posibilidad de individuo aislado en lo sexual, ya que el otro siempre está implicado desde que succionamos su pezón para sobrevivir y luego para gozar ( ).

Y bien, ¿Puedo cagarme a mi amigo en la fiesta del Ello? Nótese que estos argumentos esbozados parecieran declarar el principio del “todo vale”, puedo estar con quien quiera o lo que quiera, y con la cantidad que me plazca en el lugar que desee. Es algo que notaría en la brisa de la laguna si se topa con los personajes indicados. Sin embargo, cabe reflexionar ¿hasta qué punto es posible en la práctica materializar un discurso trans vislumbrando el contexto simbólico biparental y la triangulación edípica subyacente en la que fuimos subjetivados? ¿Hasta qué punto soy capaz de hacerme el weon cuando me están cagando en mis narices, en virtud de la asunsión de ideologías que cuestionan el hecho de poseer a alguien?

Hemos nacido bajo una constelación familiar específica, esta es, en términos simbólicos, una que consagra un lugar al padre y a la madre, como representantes del contrato de alianza. Cuando digo que esto sucede de manera simbólica, no digo que usted haya nacido y vivido en un hogar con padres y madres carnales, bien podría ser el caso que usted haya sido producto de un experimento militar tecnomédico que vislumbraba formas de gestación extrauterinas en máquinas de propiedades pseudoamnióticas, sin embargo aún así por la cultura en que vivimos, los lugares simbólicos de lo materno y lo paterno estarían presentes mediante el lenguaje. ¿Cuál es el paso que lleva a la formalización de una supuesta exclusividad diádica en aquella apetencia del deseo? ¿El ejercicio de lo trans está exento del principio del “tercero excluido”? ¿Qué hacer con los celos si quiero ser simultáneamente shúer loco?

Bien, tengo cita con el hombre de la gaita y la ayudantía no basta para financiar estos desvaríos, finiquitemos esto ya. La coexistencia de la parcialidad de la pulsión con la búsqueda de príncipes azules, examinada bajo el lente de un estilo de vida trans, será algo que habrá que analizar más detenidamente. Sin embargo, en lo que respecta a la fiesta del Ello habrá que tomar una postura radical, una postura más subversiva que la del misionero, la del perrito o la del tan bien conocido vuelo del cóndor ( ). Si desea cagarse a su mejor amigo ¡caguelo! pero recuerde que culturalmente hay instaladas en su corporalidad emocionalidades propias de la exclusividad del deseo, es decir, no podrá negar la culpa ni los celos en sus respectivos casos, más allá si la pasó bomba o si en realidad el trago le jugó una mala pasada a sus córneas. ¿Es posible subvertir estas emocionalidades instaladas, propias de lazos de parentesco que obedecen al contrato de alianza? Creo que sí, sin embargo un acercamiento a lo trans desde la moda otoño-invierno dista mucho de rozar lo político. Dejar de sentirse miserable por lo queer del amor de su vida, o no culparse asimismo por atinar en el baño del casino con quien no debía, son al parecer atributos deseables dentro de una concepción liberal de la libertad: el libertinaje. ¿Es eso lo trans o lo queer? ¿O hemos desvirtuado el sagrado camino del aniquilamiento de las dicotomías sexuales, sólo con el propósito de tirar una canita al aire? Esto de entender lo trans como una especie de libertinaje sexual es como papapleto de bomba Copec; no hay subversión al desconocer y escapar de la ley, sino al reconocerla y transformarla; eludir la dimensión productiva de la ley en el plano subjetivo sólo nos llevaría a la fórmula: queer = bambucha ( ).
--> Leer más...