sábado, 7 de noviembre de 2009

La represa sin fin

[por Aníbal Carrasco]
- Si fuesen diez o menos no importaría, pero mire usted, todos nosotros trabajamos arduamente día y noche ¿Cómo es posible que no acabemos nunca?
Aquí hay algo muy extraño ¿Por qué nadie es capaz de detener las faenas y pensar en este trabajo que nunca acaba?

- Quizá todos se lo hayan preguntado, pero en mi opinión a nadie le interesa, mire sus caras, observe el ímpetu con el que se colocan sus cascos y sus batas blancas, estas casi les tocan los tobillos. Fíjese usted en la sonrisa que recorre sus rostros, ellos saben –escúcheme bien- ellos saben que su labor es importante, los demás se lo hacen saber, la comunidad, y sea cierto o no, ellos creen que ayudan a los demás, aunque en este lugar de la laguna todos seamos un poco miopes con respecto a todo el bosque.

- Esa no es razón suficiente deberíamos… ¡La campana está sonando hay que volver al trabajo!

Esa noche aquel castor inquisidor y revoltoso no pudo dormir producto de una pesadilla que volvía y volvía a aparecer en su cabeza. En la pesadilla el se encontraba dando golpes, con un tremendo martillo en las manos, a un pequeño clavo oxidado que se encontraba en un madero de un intenso color café oscuro.

El castor golpeaba y golpeaba pero el pequeño clavo oxidado volvía a salir por el otro lado, en su desesperación el castor trataba de romper la tabla y cuando ya la pesadilla se volvía insoportable se infringía daño él mismo y se despertó sudando.
Esa noche se desveló pensando.

En la laguna en donde el vivía todos se despertaban a las 4:30 de la mañana, ellos despertaban, con el ruido de las maquinarias, a los gallos que no vivían muy lejos de ahí.

El trabajo que movilizaba a toda la laguna era el construir represas, es decir, desviar el curso natural de las aguas por medio de complejas estructuras compuestas en su mayor parte por maderas del bosque y lodo que extraían del fondo de la laguna.

Desde pequeños se les enseñaba las artes de la construcción, pasaban por varios niveles antes de encontrarse cara a cara con el jefe y la división que le asignarían para ejercer su profesión hasta el fin de sus días.

Junto con su preparación técnica e ingenieril, los pequeños castores recibían una formación valórica y ética centrada en los derechos y obligaciones que un castor debía tener con sus pares. En estos cursos se le enseñaba el valor de su trabajo, la utilidad que prestaba a la comunidad.

Los profesores castores se apoyaban en diversos manuales y en una gran cantidad de material audiovisual.

Así los castorcitos salían ansiosos del salón clases esperando algún día salvar a su familia y al resto de personas de los terribles desastres y peligros que la laguna y su curso podían provocar a su comunidad.

*

Nuestro castor inquisidor, aquél que por varias noches no habían podido dormir, una noche sumergido en un profundo sueño comenzó a caminar dormido. Como sonámbulo recorrió grandes pasajes, rincones a los cuales nunca había asistido debido a su poco tiempo y a su ardua labor que ya a esta altura le estaba consumiendo la vida.

El pequeño castor caminó y caminó, cuentan los antiguos que lo hizo por varias horas, hasta que de súbito se despertó de un golpe tremendo que se dio contra una especie de pared lisa y muy extraña que se elevaba a varios metros de altura, arriba a lo lejos había escrito una especia de mensaje, en su asombro el castor dio unos pasos atrás y comenzó a leer:

“El Castor canadensi es un roedor semiacuático de la familia Castoridae. Se caracterizan por construir represas”.
Atención: Se le ruega al público no arrojar alimento.

El pequeño castor volvió a la laguna, sintiendo que portaba una verdad indecible, algo que no podía ser expresado en la lengua castor ni en ninguna otra.
Con la imagen de la pared, que no podía olvidar, recreó su cabeza a un punto tal que sólo ese recuerdo habitaba allí donde antes se animaban hermosas imágenes e inteligentes conceptos.

**

Algunos, sobre todo los sabios y antiguos, dicen que se volvió loco, otros, escépticos y confiados, dicen que sólo fue un mal sueño. Lo cierto es que de ahí en más nuestro castorcito se convirtió en el bufón de la laguna y para desgracia de algunos y el contento de otros nunca volvió a ser el mismo.
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Carta póstuma de Camilo Beraux

[por Camilo Beraux / Edición Nº 0]








Nunca lo he visto
y nadie jamás lo ha hecho
pero la gente cuenta algo así

Es un ser monstruoso,
asqueroso y terrible.
Putrefacto.
Con más parecido a un tumor viviente
que otro ser creado por Dios

Unos dicen que es gigante,
imparable y destructor.
Sus piernas como setentaitrés hombres de alto
y de ancho otros once más.
Viscoso como salamandra,
no respeta nada,
y dueño de un hambre voraz.

Otros dicen que es pequeño,
del tamaño el poder,
con mil ojos y cien oídos
y un aguijón de alacrán.
De tu piel sus crías incuban debajo
y con tu trabajo ellas emergerán

Hay quienes cuentan que lo han enfrentado y ganado,
pero esas son pobres falacias,
pues quien ha visto las caras de aquella bestia endemoniada
se vuelven locos o son devorados

Así que ten cuidado, joven aventurero.
Ten presente mi advertencia.
Mi alma a sido mutilada
y como yo puedes terminar
si osas enfrentar
a tan terrible
animal.
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Breve introducción al bostezo...

[por Alejandro Ancapichún / Edición Nº0] BREVE INTRODUCCIÓN AL BOSTEZO Y LA FANTASÍA ORAL. El bostezo es una respuesta fisiológica que tienen ciertos organismos (mamíferos) frente a ciertas condiciones internas que han sido investigadas en laboratorios en la actualidad a través de correlaciones. Sin embargo el bostezo en los humanos no es un signo en el vacío pues está sumergido en la sociedad donde se le atribuyen significaciones, valores y normas, al igual que otras respuesta fisiológicas como evacuar (se realiza en un lugar determinado), estornudar (decir salud), etc.
La significación que se le puede dar al bostezo en la cultura occidental es lo que se tiene que desentrañar ¿Cómo surge? ¿Cuáles son sus componentes sociales? ¿Cuáles son sus consecuencias?

Nosotros asumimos que el bostezo consta de tres componentes, uno conductual que es la respuesta mecánica como expandir la boca y estirarse, uno auditivo que hace alusión al sonido de placer que la persona emite y por último un componente sensorial que es el que siente la persona como satisfacción. En la sociedad el componente conductual tiene una connotación negativa pero irresistible, se asume que la persona no puede reprimir su bostezo, y por ello se cubre la boca. La persona que no se cubra la boca pasa a ser connotada como mal educada, empero no porque espire un olor desagradable (porque el bostezo es aspirante de aire) sino porque “se muestra algo”. Lo que se muestra es la parte interna de la boca (paladar blando).

Otro aspecto que llama la atención es la identificación con el sujeto que bosteza que responde con un bostezo por parte del identificado (bostezo en cadena), y los sonidos emitidos que se asemejan en muchos casos al orgasmo.

Por mi parte pienso yo que el bostezo sin lugar a dudas responde a fantasías orales, ya que se hace aparente en condiciones de aburrimiento (fantasía de onanismo) pero que se tratan de reprimir por su significado inadecuado (“estoy aburrido, esto no me genera placer, por ello bostezo, para autogenerarse placer” ) y por lo que se muestra (la boca como semejante a los genitales femeninos o como acto de desear sexo oral) .

El bostezo siempre nos va a llamar la atención por ello es necesario estudiarlo y analizarlo desde diferentes perspectivas sin olvidar el sustrato biológico que lo mantiene y el placer enorme que genera en la persona (como así también la identificación en lo otros). Sería interesante por ejemplo estudiar como bostezan los ciegos y los mudos, hacer comparaciones entre los bostezos de los animales y el de los hombres, etc.
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Barbacoa

[por Juan Pablo Álvarez / Edición Nº0] Hay veces que está bien cambiar de apariencia, cuando uno siente que está mal de "corazón" o como sea que se llame ese dentro. (¿Por qué siempre pensamos dualmente?). Bueno, quizás no exista tanto esa dualidad mente/cuerpo, soy un fiel creyente de que ambas se relacionan demasiado como para ser dos entes excluyentes.

Para retomar el hilo hace una semana aproximadamente me corte la barba. ¡Así es! Elimine la última barrera del ejército, quizás la última defensa que tenía, quizás "la forma que modula mi interior". No lo sé. Fue grato encontrarme con la parte inferior de mi rostro... me sentí colegial, y después viejo. ¡Cómo pasan los años! Es súper loco.

Me corté la barba y me siento como cuando te sacan sangre, un poco más liviano. Eso que me gustaba demasiado mi barba, me sigue gustando, pero no sé si me la dejaré crecer nuevamente muy pronto. Creo que le daré tiempo a mi rostro para que lo decida. Cuando esté listo volverá el vello facial.

Uno quiere verse nuevo, pero olvida que trae una historia detrás. Igual que todo se debe buscar un equilibrio. Cuando uno se renueva olvidando la historia puede acercarse al ideal pero en el camino pueden haber serias deformaciones de la existencia, debido a que esta "nueva" existencia no tiene bases históricas en tu vida.

¡En fin! Seguiré mostrando la totalidad de mi rostro por algún tiempo, quizás me crezca un poco los pelos pero no deben volver a llamarse barba por un momento. Me siento bien así... ahora y aquí!


PD: el título del post es super blllulllupb!... fue solo por el BARBAcoa... nada interesante, no?
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La cultura musical del "güanchunflero"

[por David Burgos / Edición Nº0] Soy y sigo siendo un fanático de la música en español. Es que me gusta entender lo que escucho. El poco dominio del inglés no se debe a una profunda convicción antiimperialista (desearía que fuera así) y responde más bien a la vergonzosa y frustrante actividad de no saber lo que se dice.

Ahora bien, una pieza musical no se compone sólo de palabras y la sonoridad no tiene fronteras ni lenguajes. Esto lo ha entendido muy bien el chileno, que adora a un sinnúmero de artistas y no duda en corear las canciones al son de un buen y explícito “güanchunflero”.

Con el fin de cambiar mi “güanchunflera” cultura musical, decidí buscar en youtube (canciones subtituladas). Comencé con un grupo que me había gustado de niño: Deep Purple. Y la verdad, ahora entiendo por qué tanto virtuosismo instrumental, “Highway Star” dice algo así:

“Nadie va a tomar mi coche.
Voy a hacerlo correr por la pista
Nadie va a vencer a mi coche
Va a romper la barrera del sonido
ohh!!,es una máquina de matar. Lo tiene todo,
fuerza motriz, neumáticos grandes y de todo.”

Sin ir más lejos, la famosísima “Smoke on the water” relata un incendio, no hay introspección, ni mensajes de contracultura, sólo un incendio y un gran banda sonora.

Indagando y reflexionando llegué a tres posibilidades para convertir letras malas en grandes hits musicales. Están los sinceros, sus letras dicen explícitamente que no dirán nada. Ejemplos: “Esta canción no dice nada” (Pancho del Sur), “No tengo nada que decir” (Fito & Fitipaldis).

Por otro lado, están los que para terminar con este problema de crear letras han decidido inventar una lengua propia (cosa que personalmente, intenté hacer cuando pequeño). El ejemplo clásico es el tema “"Gagogigagao” de Guru-Guru. La letra es indescriptible.

Como novedad en este ítem encontramos al grupo islandés “Sigur Rós”, quienes en sus primeros discos decidieron inventar un idioma que llamaron hopelandic. Mención honrosa para el tema “La la” de 31 minutos.

La tercera opción es hacer que el vocalista cante poco y que la banda este dotada de grandes instrumentistas. Deep Purple lo hizo y así tenemos a demasiados grupos con poca imaginación lírica.

En fin, a la música no hay que entenderla, hay que sentirla y disfrutarla. En gustos no hay nada escrito. ¡!Viva el güanchunflero!!
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Dedicada al 4MA'08 del LJR de Valparaíso

[por Valeria Viancos / Edición Nº0]
Tres decenas de voces se escuchaban al unísono. Unas cantando, otras riendo, otras conversando. Pero todas, todas ellas gritando. Hoy en día esas paredes conservan los recuerdos y secretos de otros. Y así será sucesivamente.
Memorias de chiquillas confiadas en el destino y que hoy no son más que tres decenas de voces tan ajenas, tan externas las unas a las otras.
Somos desconocidas dentro de un mundo desconocido.

(8 de abril del 2009)

Y no ha cambiado mucho hasta el día de hoy.
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En lo trans: ¿está todo permitido?

[por Alejandro Varas / Edición Nº0] CAVILACIONES SOBRE EXPERIENCIAS VINÍCOLAS EN “EL BAÚL”. Tres observaciones sobre cómo sobrevivir a la fragmentación posmoderna de la sexualidad en el contexto de la fiesta del ello si mis papis fueron “hetero” -colección café solidario [ahora con + hormonas]-


Usted está ad portas de un suceso local que dará que hablar, ya sea por la presunta subversión de las dicotomías de género y sexo que pretende, o por el gran olor a mechón pidiendo limosna que podría acarrear, esto último dado que hay grandes expectativas puestas en aquello ( ). Hablamos sin duda de la fiesta del Ello de esta escuela, o, como ya se aprontan a llamarla algunos, la fiesta del Súperello, -sin mucho éxito por cierto. La pregunta es ¿Qué esperar de esta festividad en el contexto social actual? ¿Veremos sendos traseros lubricados al son de Wisin y Yandel? ¿O seremos asfixiados en sangre, cadenas y chunchules? ¿O el casino se transformará en Pagano y Zeus simultáneamente? A todas estas dudas hay que responder prontamente, ya que el alcohol necesita de un ambiente propicio para surtir efecto.

Para nuestro público erudito podemos plantear lo siguiente ¿Cómo subvertir los lazos de parentesco o cómo orientarnos hacia un status ontológico trans –en donde lo sexual es sólo un aspecto- si consideramos al deseo, dentro del contexto lacaniano, atravesado por la apetencia del deseo del Otro? O, como diría el otrora blog de Chico Seba ( ) ¿Puedo cagarme a mi amigo en la fiesta del Ello? La interrogante es aún más amplia, ya que entenderán ustedes que para algunos el Ello no es reductible a una excusa para ser canalla o malulo, sino que es la institucionalización misma de un estilo de vida complejo que se viene gestando desde hace algunos años con la emergencia de palabras como “trans” y “queer” ( ) [pronúnciese “kuir” y usted no quedará excluido de la plática].

Asistimos a una construcción de escuela que, debe decirse, es también el decantado de procesos alcohólico-políticos encarnados en figuras reconocidas por usted, principalmente hablamos de la generación de 5º año, que, cual calamar en celo, se ha apoderado sistemáticamente de la mayor parte de las ayudantías, espacios de participación política, y mujeres de la facultad; que es la misma generación que tiene este año el deber ético de proseguir la consecución de aquel jolgorio libidinal. Como podrá olfatear, algunos supuestos a la base de esta construcción de escuela –que se construye no precisamente en el campus y en estados de vigilia- obedece a ideologías post-modernas, post-estructuralistas, y post-feministas ( ) muy concretas que intentaremos plantear desde un comienzo con la finalidad de poder hacer partícipe a usted de conductas que según Caponni serían sexualmente patológicas.

1. ¿Qué es la sexualidad? La sexualidad es más que pene, poto, pichi, caca, teta, vagina y clítoris. Hay que precisar que dice relación con un empuje energético somatopsíquico, es decir, pulsional, que no responde a un instinto, sino más bien a una satisfacción más allá de una necesidad. ¿Qué quiere decir esto? Pues muchas cosas, entre ellas que no hay algo así como una predeterminación a desear mujeres u hombres, o una naturaleza heterosexual. Más aún, la elección de un sujeto para satisfacer la pulsión sexual es totalmente contingente, por lo que la ama de casa podrá perfectamente escoger su mejor uslero, asimismo, el señor, su más querido oso de peluche, argumentando que la sexualidad es cultural y por tanto lingüística, sin sentir menor inquietud. En lenguaje lacaniano diga usted que el objeto de la pulsión es totalmente indiferente, lo que satisface la pulsión es el recorrido por el borde del objeto, o dicho de otra forma, no hay objeto que satisfaga a la pulsión sexual. Siéntase más insatisfecho que lagunazo sin cerveza o que histérica en el ring de cuatro perillas.

2. ¿Qué es el sexo y el género? Si usted pensaba que era hombre o mujer estaba muy equivocado. Si usted pensaba que existían los hetero, los gays y los bi, estaba en un craso error. Lo que no estamos dispuestos a abandonar es la existencia de un cuerpo ( ), sin embargo entendiendo este cuerpo dentro de una diversidad incomensurable de formas sexuales tanto en sus manifestaciones corpóreas explícitas como en las orientaciones de satisfacción que involucran a otros. ¿Cómo dijo? El sexo entendido como aquello físico o corporal que distingue al hombre de la mujer no existe, o, si bien existe, es mediante la intervención de discursos médico-científicos que consideran patológicas otras formas diversas de corporalidades. ¿Qué cosa? No existe algo así como los “hombres” y menos aún algo así como las “mujeres” como categorías universales, excluyentes y homogéneas sino más bien existen cuerpos que desean de múltiples maneras atendiendo a los marcos culturales pertinentes ¿Me lo puede repetir?

3. ¿Qué desea el deseo? Pues bien, cuando usted crea que se enamoró de Kimberly o Yesenia, o bien de Jeison o Bairon, y sienta el deseo de tenerlo, y aún más, ose a exclamar ¡deseo tenerte!, habrá que recordar a nuestro archirival y compañero de juergas Jacques Lacan que nos decía que lo que desea el deseo no es al otro sino que lo que desea el deseo es el deseo del Otro. ¿Qué significa esto? Que cuando usted se enamora no quiere tener a fulano o zutana, sino que lo que desea es que este otro lo desee a usted. Claramente no tiene mucho sentido buscar a mengano, amarrarlo a una cama, ponerle esposas, y apagar cerillos en sus pezones, con el fin de que no escape, si lo que busco en verdad no es tenerlo sino que me desee ( ). Lo principal a la hora de hacer un torpedo acá es que no hay posibilidad de individuo aislado en lo sexual, ya que el otro siempre está implicado desde que succionamos su pezón para sobrevivir y luego para gozar ( ).

Y bien, ¿Puedo cagarme a mi amigo en la fiesta del Ello? Nótese que estos argumentos esbozados parecieran declarar el principio del “todo vale”, puedo estar con quien quiera o lo que quiera, y con la cantidad que me plazca en el lugar que desee. Es algo que notaría en la brisa de la laguna si se topa con los personajes indicados. Sin embargo, cabe reflexionar ¿hasta qué punto es posible en la práctica materializar un discurso trans vislumbrando el contexto simbólico biparental y la triangulación edípica subyacente en la que fuimos subjetivados? ¿Hasta qué punto soy capaz de hacerme el weon cuando me están cagando en mis narices, en virtud de la asunsión de ideologías que cuestionan el hecho de poseer a alguien?

Hemos nacido bajo una constelación familiar específica, esta es, en términos simbólicos, una que consagra un lugar al padre y a la madre, como representantes del contrato de alianza. Cuando digo que esto sucede de manera simbólica, no digo que usted haya nacido y vivido en un hogar con padres y madres carnales, bien podría ser el caso que usted haya sido producto de un experimento militar tecnomédico que vislumbraba formas de gestación extrauterinas en máquinas de propiedades pseudoamnióticas, sin embargo aún así por la cultura en que vivimos, los lugares simbólicos de lo materno y lo paterno estarían presentes mediante el lenguaje. ¿Cuál es el paso que lleva a la formalización de una supuesta exclusividad diádica en aquella apetencia del deseo? ¿El ejercicio de lo trans está exento del principio del “tercero excluido”? ¿Qué hacer con los celos si quiero ser simultáneamente shúer loco?

Bien, tengo cita con el hombre de la gaita y la ayudantía no basta para financiar estos desvaríos, finiquitemos esto ya. La coexistencia de la parcialidad de la pulsión con la búsqueda de príncipes azules, examinada bajo el lente de un estilo de vida trans, será algo que habrá que analizar más detenidamente. Sin embargo, en lo que respecta a la fiesta del Ello habrá que tomar una postura radical, una postura más subversiva que la del misionero, la del perrito o la del tan bien conocido vuelo del cóndor ( ). Si desea cagarse a su mejor amigo ¡caguelo! pero recuerde que culturalmente hay instaladas en su corporalidad emocionalidades propias de la exclusividad del deseo, es decir, no podrá negar la culpa ni los celos en sus respectivos casos, más allá si la pasó bomba o si en realidad el trago le jugó una mala pasada a sus córneas. ¿Es posible subvertir estas emocionalidades instaladas, propias de lazos de parentesco que obedecen al contrato de alianza? Creo que sí, sin embargo un acercamiento a lo trans desde la moda otoño-invierno dista mucho de rozar lo político. Dejar de sentirse miserable por lo queer del amor de su vida, o no culparse asimismo por atinar en el baño del casino con quien no debía, son al parecer atributos deseables dentro de una concepción liberal de la libertad: el libertinaje. ¿Es eso lo trans o lo queer? ¿O hemos desvirtuado el sagrado camino del aniquilamiento de las dicotomías sexuales, sólo con el propósito de tirar una canita al aire? Esto de entender lo trans como una especie de libertinaje sexual es como papapleto de bomba Copec; no hay subversión al desconocer y escapar de la ley, sino al reconocerla y transformarla; eludir la dimensión productiva de la ley en el plano subjetivo sólo nos llevaría a la fórmula: queer = bambucha ( ).
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Atentamente, la castigadora

Cuando ya la presión baja, y las historias se quedan guardadas
no puedes tomar el pasado y preguntar si puedes volver
¿acaso no has visto como corren los niños en su barrio?
¿no encontraste en una sonrisa el cariño que creiste perdido?
Tú no sabes hablar, de nada que no sea dolor

No comiences con palabras que usé, no repitas el sonido de mi voz
Me recuerdas cuando creia jugar con tu locura,
Sabía que terminaría por controlarla de verdad
El amor a veces debe ser olvidado

Voy a dejar un pedazo de mi en ti y colgaré tu recuerdo
Más tarde no estaré ahí cuando comience tu amargura
Voy a dejar que tu pena se desate pensando en mi
Y una vez más el amor debe ser olvidado

Voy a dejar un pedazo de mi en ti y colgare tu recuerdo
Más tarde no estaré ahí cuando comience tu amargura
Voy a dejar que tu pena se desate pensando en mi
Y una vez más el amor debe ser olvidado

Nos perdimos en tu pacto
Y una vez más el amor debe ser olvidado…
Y una vez más

Atentamente,
La castigadora
[ Edición Nº0]
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Tango infinito

[por Hugo Espinoza / Edición Nº0] Don Justo tuvo el mismo sueño de siempre. En angostas calles de un cerro porteño, por donde caminó hace tantas décadas, buscaba a doña María. Habían quedado en reunirse para una velada de tango, pero ella no aparecía. Jamás la encontraba.

El esfuerzo y la angustia lo despertaban. A su lado, como todas las mañanas durante más de cuarenta años, estaba ella durmiendo. Doña María iba al baño cerca de las ocho, después lo cedía a su marido mientras preparaba el desayuno. En la mesa, se servían té con unas tostadas. Mermelada para ella, queso de cabra para don Justo, que echó una cucharada de más en su taza.

Doña María no dejaba de lado ningún detalle, por más insignificante que pareciera. Todo debía seguir un curso que había pensado antes: no era posible que su marido quisiera el té más dulce. Así no se hacían las cosas. Entonces discutían, en su mundo absurdo, pequeño e infinito, hasta que don Justo comenzaba a reunir las migas con el borde de la mano y otorgaba una tregua. En el mismo orden que su esposa había definido hace muchos años, compartían los oficios del hogar. Ella se encargaba de hacer las camas mientras él barría las habitaciones. Luego cocinaban juntos, uno pelaba las papas y el otro hacía el caldo.

Después del almuerzo no había mucho más que hacer. A veces doña María planchaba y tejía algunos chalecos para el invierno y, cuando un suspiro interrumpía su labor, pensaba en sus hijos, todos casados, todos tan lejos. Don Justo también los extrañaba. Era un hombre muy respetado, un caballero con todos, y exigía el mismo respeto de la vida, por tantos años de sacrificio y trabajo en la vieja fábrica, que ya no estaba, que había esfumado como se fueron sus padres, sus veteranos amigos y sus hijos.

Estaba tan viejo que le era cada vez más difícil traer los rostros y las anécdotas alegres a la memoria. Tomando una pilsener en el balcón, recordaba la época cuando la casa era ruidosa, cuando siempre había algo que hacer. Pensaba cuando llevaba a doña María a las tertulias de tango, cuando bailaban embrujados por un encantamiento perpetuo. Entonces se acordó del sueño, del mismo sueño de siempre.

Después de tomar once y apagar la estufa, doña María lo buscaba para acostarse. Mientras rezaba a la Virgen, don Justo rendía sus ojos. Entonces ella concluyó la oración, y sellaba la vigilia pensando en los interminables detalles, como dejar descongelando la carne para la comida de la siguiente jornada. Pero esa noche no quiso levantarse. Prefirió cantar unas milongas de antaño para quedarse dormida.

Entonces don Justo, que deambulaba en las viejas y angostas calles de un cerro porteño, escuchó su canto. Persiguió el sonido del tango favorito que ambos bailarían en la fiesta que habían acordado asistir. Doña María estaba en una esquina, entonando una milonga y con la piel joven como cuando eran novios. Don Justo tomó su mano, le besó la mejilla tierna, y se quedó bailando con ella un tango perpetuo.
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La gripe porcina como dispositivo de control

[por Pablo Johnson / Edición Nº0] Creo que nadie se escapó en su momento de la supuesta “pandemia” que habría sido le gripe porcina (que podemos llamar también por su nombre técnico: “Influenza Humana A H1N1”). Aunque algunos no nos hayamos enfermado, por suerte, pareciera ser que esa no era la única extensión de esta enfermedad “peligrosa”; sino que podríamos hablar de una dimensión discursiva presente en esta enfermedad, que se nos presenta como mecanismo de control y una clara representación de la relación entre saber/poder que dilucidó Foucault. Por lo mismo, vemos una segunda intensión en el discurso de la “Influenza Humana A H1N1”; un claro mecanismo de control y de poder.

Los Carteles del Mal

Pero por supuesto que aquel discurso debe presentarse de tal manera que nos invada constantemente, haciéndose presente en todo momento, con tal de ejercer una mayor influencia sobre los sujetos. Pero la televisión y la radio no son suficientes, ya que podemos apagarlo cuando queramos, por lo que se necesitaría un medio que no tuviésemos más opción sino mirar; necesitan una audiencia cautiva. Y nada mejor que el uso de los espacios públicos como para eso; los patios de las universidades y colegios, las portadas de los diarios y revistas en los kioscos, entre muchas otras maneras de captar la atención de los sujetos sin darles opción.

En esta oportunidad trataremos los carteles que rondan los muros de la PUCV, y que aportan sin duda al objetivo principal de esta supuesta enfermedad, el control de los sujetos. Trataremos de desenterrar los discursos que se esconden tras estas imágenes y palabras, para así fundamentar el rol modulador de subjetividad que tienen estos carteles, que podrían parecer inocentes y bien intencionados, pero que sabemos que en el fondo responden a interés político-económicos determinados.

Influenza Humana A H1N1 ¿Cuáles son sus síntomas?

Partamos con lo primero, ¿Cómo es que se presenta tan peligrosa enfermedad como la gripe porcina? Es fundamental delimitar la manera en que se presenta, intentando ser lo más claro posible, porque así las personas son capaces de identificar la presencia de la enfermedad; pero también es fundamental ser lo suficientemente ambiguo como para que esa presencia sea detectable en cualquier parte y bajo cualquier circunstancia. Es por eso que vemos cómo los síntomas de la “Influenza Humana A H1N1” podrían corresponder a cualquier enfermedad viral, como un resfrío, por ejemplo. Los síntomas son claros, por lo que los sujetos sabemos cómo se presenta, pero la claridad se desvanece frente a la multiplicidad de enfermedades que podrían presentar esos mismos síntomas. De esta manera, la existencia de fiebre superior a 83° (espontánea y continua), tos y dolor de garganta, congestión nasal y dolores de cabeza y musculares, se nos presentan como claros signos de esta grave enfermedad, pero nos cuesta ver que son muchas las enfermedades que presentan estos mismos síntomas.

Uno podría preguntarse entonces, ¿De qué sirve plantear los síntomas de esta grave enfermedad de esta manera? Y es una respuesta que intentaremos dar más adelante. Pero por ahora nos conformamos con decir que es el primer paso para lograr un control efectivo de los sujetos, de, valga la redundancia, sujetarlos a sus intenciones.

Pero claro está que no queda en eso, y ahora podemos divisar parte de esas intenciones. Existe todo un aparataje que avala el contenido del cartel. En primer lugar, la Universidad. Encontramos el logo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso en la parte de debajo de los carteles, lo que nos podría decir varias cosas. Primero, que “nuestra” universidad se preocupa por nosotros, no nos tiene votados, sino que intenta que estemos bien y felices. Siguiendo con esta lógica, deberíamos sentirnos agradecidos con nuestra universidad que quiere evitar que nos enfermemos y que vela por nuestro bienestar. Entonces, podemos ver como intenta someter nuestras voluntades a la de la universidad, en vista de que todas sus decisiones serían tomadas pensando en nuestro “bienestar”. Por otro lado, la presencia de la universidad en estos carteles también busca darle seriedad al asunto, ya que se encuentra respaldado por una institución seria, que no va a mentir, sino que trata todo con profesionalidad. De esta forma, el discurso adquiere seriedad y veracidad, ya que la institución universitaria, seria, científica y profesional lo respalda.

“Si presentas estos síntomas dirígete a un Centro de Salud. Comunícate al Fono Salud: 600 360 77 77.” Esto también tiene serias implicancias. En primer lugar, también sirve para avalar el discurso presentado por los carteles, ya que no sólo existe una institución seria y científica detrás de todo esto (como lo es la universidad), sino que también podemos encontrar a instituciones médicas (Centros de Salud) que se dedican específicamente al tema, por lo que si lo dicen ellos, los mismos doctores y las personas que trabajan en “ayudarnos”, debe ser cierto. Por otra parte, encontramos en esto una alusión directa al poder político, representado por el ministerio de salud, y que cumple un rol muy parecido al que cumple la presencia de la Universidad: convencernos de que el gobierno busca lo mejor para nosotros y que todas las acciones que lleva a cabo son para nuestro bien. Hacernos sujetos sumisos ante el poder del estado.

Por último, en referencia a este tema, podemos hablar del nombre: Influenza Humana A H1N1. ¿Por qué ya no gripe porcina? La respuesta es bastante simple. Al hablar de “gripe porcina” nos hacemos la idea de que es algo lejano a nosotros, ya que tiene su origen en los cerdos, de esta manera, llegamos a pensar que sólo afecta a los chanchos y que las personas afectadas son casos excepcionales, y que si estamos lejos de lo porcino no tendríamos problemas. Pero el pensar eso se contrapone a las intenciones del poder económico-político detrás de este discurso, por lo que se cambia el nombre; ya no es gripe porcina, ya no hace alusión a algo lejano, a lo cerdil, sino que se llama Influenza Humana A H1N1. Es decir, es algo que se encuentra muy cerca de nosotros, ya que es una influenza, enfermedad común que no es difícil de contraer y con la que nos podemos encontrar a lo largo de todo el año. Pero no es solo eso, sino que es una Influenza Humana, ya no más una gripe porcina, sino que es algo que nos afecta a nosotros de cerca, y que tenemos muy altas probabilidades de pegarnos. Y “A H1N1” como parte del discurso científico que certifica la existencia de la enfermedad como un peligro real y cercano (nadie sabe qué significa, pero debe ser algo importante, serio y de científicos).
Lo ideal es que lleguemos a ver esta gripe en todos lados, de todas formas, y que confiemos en que las grandes instituciones educacionales y políticas nos dicen lo correcto y lo que tenemos que hacer para salvarnos.

Influencia Humana A H1N1 ¿Cómo prevenir?

Ahora viene la segunda parte de los carteles, y en la que podemos divisar de manera un poco más clara las intenciones de quienes se encuentran detrás de todo esto. Vamos por parte.

“Al toser o estornudar usa un pañuelo desechable o papel higiénico y luego arrójalo al basurero.” Esta frase tiene claras implicancias económicas. Cada vez que un sujeto tosa o estornude tiene que tener pañuelos desechables (o papel higiénico) a mano, es decir, que no puedo NO tener pañuelos porque si estoy enfermo no debo contagiar a los demás, a la vez que si alguien tose o estornuda debo tener para darle y que no nos enfermemos quienes no estamos enfermos. Por lo mismo, hay que comprar pañuelos desechables y papel higiénico por montones, en vista de que son absoluta y completamente fundamentales para nuestra salud y bienestar. Por otro lado, es interesante ver qué sucede si alguien no tiene pañuelos, ya que entonces no nos podemos acercar en vista de que nos podemos enfermar, por lo que se genera un potente control de los cuerpos de los sujetos, logrando mantener una fuerte distancia entre ellos.

Algo relacionado con esto último podemos desprender del segundo punto: “Si al momento de toser no tienes pañuelo (Dios no lo permita), cúbrete con el antebrazo y nunca lo hagas con las manos”. Otra manera de mantener el control de los espacios y del cuerpo de los sujetos, otra forma de hacer que nosotros hagamos lo que quieran que hagamos y que nos mantengamos ocupados con nosotros mismos, para que ellos ejerzan su influencia en nosotros tranquilamente.

Luego, “lávate las manos con agua y jabón frecuentemente, o desinféctalas con alcohol gel”. Otra manera de controlar nuestros cuerpos, de hacer que nos concibamos tal y como se espera que nos concibamos, que hagamos caso sin pensarlo a lo que nos dicen de nosotros mismos y no cuestionar su autoridad. Lo más interesante de todo esto es el énfasis que se le da, porque no dice “cuando estornudes…” sino que simplemente “lávate las manos”, o sea, constantemente, siempre, tienes que estar completamente pendiente de tu cuerpo y de ti mismo. Y por otra parte, vemos otro elemento de interés económico, haciendo referencia al alcohol gel, que debes siempre tener a mano, ya que tienes que tenerlas siempre limpias, por lo que debes comprar por montones para que no se acabe, y si se acaba, no te preocupes, porque tu querida universidad ha comprado y tiene a tu disposición en los pasillos.

Por último, “no te automediques”. Es un elemento fundamental, ya que vuelve a hacer referencia a nuestra constitución como sujetos. Nosotros no estamos en condiciones de cuidarnos a nosotros mismos, sino que debemos dejar que aquel que está preparado para hacerlo lo haga: el doctor. Pero eso tiene fuertes implicancias, ya que nos ponemos a las manos de otras personas, que nos dicen cómo debemos concebir nuestro cuerpo y nuestro vivir, qué hacer, qué no hacer; ya no depende de nosotros, sino que de este otro. De esta forma se ejerce un poder potentísimo sobre los sujetos, que no tenemos opción más que someternos a la estructura político-económica y al la imagen de nosotros mismos que ellos conciben. Debemos ser sumisos, debemos acudir al centro de salud, debemos ver al doctor, debemos dejar que ellos nos digan que hacer, debemos, conscientemente, abandonarnos en las manos de estas personas que se encuentran más capacitadas que nosotros mismos para decirnos que nos conviene.

En fin…

De esta manera, podemos ver uno de los mecanismos más potentes a través de los cuales se busca un control de los sujetos, la medicina. Y como se adueñan de nuestros espacios públicos para convencernos de lo que tenemos que hacer, de lo que es real y de lo que es falso, de lo que es bueno y de lo que es malo; en definitiva, de cómo existir.

Es nuestro papel subvertir esta normalización continua bajo la cual nos encontramos sometidos. El problema es cómo lo hacemos.
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Algunos / Envejecimiento

[por Felipe Garrido / Edición Nº0]





ALGUNOS
Algunos tenemos la suerte
de creer en este mundo
y luchar contra la indiferencia.
Tenemos la Fe que Dios
no es el que nos cuentan,
sino otro muy distinto
más parecido a nosotros.

Otros /me incluyo.
Tenemos el descaro
de tratar de alcanzar nuestros sueños.
Aunque para ello nos falten
pesos y oro.

Somos muchos y a la vez pocos
los que confiamos que el futuro es nuestro,
siempre y cuando nos esforzemos
por tratar de cambiarlo.

Tenemos el privilegio
de abrir los corazones
y luchar por el dolor propio y el ajeno.
Tenemos la fe y la esperanza que el diablo
es más ingenuo que nosotros
y nos compre nuestras almas
a cambio del paraiso prometido.

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ENVEJECIMIENTO

Ya ha pasado tiempo
y mi piel es tosca ,
la luz no penetra mis ojos
como aquellos viejos momentos.

Ya ha pasado tiempo
de mi última droga,
mi cuerpo se reciente y se marchita.
Extraño mi propio suicidio.

Ya ha pasado tiempo
sin volver a hacer el amor,
la última vez fue en una primavera
cuando ella estaba todavia conmigo.

Ya ha pasado mucho tiempo.
solo vivo de recuerdos.
No hay vida.
No hay futuro.

Ya ha pasado tiempo de mi último cigarro,
aquel buen amigo.
que me sepulto en el delirio.
Aquel buen compañero.

Ya ha pasado mi vida
y es hora de irme
aqui amé , y logre odiar
Pude vivir y morir lo suficiente.

Ya ha pasado todo
y tan solo me queda el grato saber
que el mañana no existe
y el ayer se perdio.
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Edición Nº0 / Noviembre 2009

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jueves, 29 de octubre de 2009

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Muchas veces hemos sentido que los espacios tradicionales de expresión no satisfacen nuestra necesidad de develar situaciones silenciadas o falseadas. Tampoco vemos dimensiones reales de discusión ni mucho menos de CREACIÒN. Ante esta realidad es que se hace inminente la necesidad de contribuir con espacios que fomenten la aparición de dichas instancias y que estas sean realmente NUESTRAS.
El proyecto de revista “Puntos de Fuga” en el que estamos trabajando, busca materializar de forma escrita todas aquellas ideas que se disipan entre tantas publicaciones institucionalizadas y queremos invitarlos a todos y cada uno de ustedes a escribir y publicar sus reflexiones, investigaciones, opiniones y fotografías al mail revistapuntosdefuga@gmail.com para que posteriormente sean publicadas en nuestra revista y pagina Web.
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Editorial Edición Nº0

[Editorial Nº0] La revista Puntos de Fuga nace por la inquietud que tenemos algunos estudiantes en torno a la necesidad de manifestar nuestras opinión y expresiones en espacios de libre discusión, cuyo eje de análisis no sean necesariamente las temáticas que abordan los medios de comunicación tradicionales, sino que también aquellas situaciones silenciadas o falseadas por estos.

Como equipo consideramos que muchas veces no se da cabida a las reflexiones que surgen cotidianamente dentro del espacio universitario, las cuales no necesariamente deben restringirse al aula. Del mismo modo, observamos que hacen falta sitios para el arte, pues pese a que muchos de nosotros tengamos el afán de compartir nuestras creaciones, finalmente éstas se quedan en la intimidad por no hallar un sitio de expresión.

Pensamos que es sumamente importante para nosotros, jóvenes universitarios en formación, poder cuestionar y problematizar los contenidos temáticos impartidos en nuestras respectivas disciplinas, para así hacer análisis sobre nuestro entorno y las relaciones que se encuentran a la base de él, con el fin de no situarnos como meros reproductores, sino como productores esenciales de la transformación.

Asimismo, creemos importante el poder integrar las diversas disciplinas en sus prácticas reflexivas y académicas, fomentando también la publicación de trabajos universitarios que se hayan conformado como un aporte para la producción teórica estudiantil. De modo que se puedan hacer valer dichos trabajos en diversos contextos y no sólo sujetos a la evaluación académica, de modo tal que al compartir dicha producción puedan realizarse análisis interdisciplinarios de aquellas cuestiones que nos atañen.

La revista además busca fomentar la vinculación entre los diversos actores de la comunidad universitaria, para lo cual estarán invitados a participar en la publicación tanto los estudiantes como profesores y funcionarios. Con esto pretendemos que la revista pueda aportar a un diálogo continuo entre aquellos que forman parte de nuestro contexto de formación, apelando a una construcción de conocimientos y relaciones triestamentales, donde todos quienes conformamos la comunidad tengamos la posibilidad de participar activamente en las discusiones que se forjen en el medio que estamos proyectando.

EQUIPO “PUNTOS DE FUGA”: César Benavides, Marcia Ravanal, Francisca Guerrero, Carla Cabello, Aníbal Carrasco, María Francisca Pérez y Juan Pablo Álvarez.
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